Decidí hacer una dieta mental, empezar a hacer una desintoxicación de aquello a lo que mi mente está expuesta y afecta mi calidad del sueño, mi concentración y mi práctica espiritual.
Hacer dieta puede ser uno de los procesos más retadores y engorrosos para muchos, sobre todo dejar de comer esos alimentos que más nos gustan, pero que nos perjudican la salud. Ahora cuando necesitamos hacer una desintoxicación mental, cómo lo hacemos?
Todos pasamos por esas etapas en la que no sólo se juntan nuestros problemas, miedos y retos individuales, sino que también nos afectan lo que pasa en nuestra comunidad, el país en el que vivimos y todo lo que nos puede entristecer o frustrar que ocurre fuera de nuestro alcance o control.
En medio de esta vorágine noticiosa en la que vivo, porque como periodista digital en un medio hispano en EEUU es muy difícil escapar de ella, y la sobre exposición a contenido tan diverso en redes sociales, mi mente no ha tenido descanso, por lo que se ha alterado mi capacidad de mantener la serenidad y el equilibrio.
Por esto decidí hacer una dieta mental, empezar a hacer una desintoxicación de aquello a lo que mi mente está expuesta y afecta mi calidad del sueño, mi concentración y mi capacidad para mantener mi sadhana o práctica espiritual.
Esto fue lo que hice para iniciar mi dieta mental:
Meditación
Retomar mi práctica de meditación y concentración en las mañanas. Tomar al menos 20 minutos al despertarme para sentarme en silencio, observar mis pensamientos y calmar la mente.
Práctica de yoga
Retomar mi práctica de asanas al terminar mi meditación en las mañanas. Elegí empezar con una práctica de gentle yoga (suave), con posturas de estiramiento y sostenerlas entre 5 y 8 respiraciones profundas para sentir mejor la conexión con mi cuerpo.
Además, empecé con prácticas más breves, de 25 a 40 minutos máximo, con la intención de no sobrecargar mi mente ni sobre exigir a mi cuerpo.
Disminuir el tiempo en las redes sociales
Empezar por bajar la cantidad de minutos al día, sólo entrar a las aplicaciones como Instagram máximo 20 minutos al día en este intervalo, entre 12:00 pm a 8:00 pm.
Journaling
Escribir para observar lo que le inquieta a mi mente, observar qué me angustia, estresa y está ocupando un espacio mayor en mis pensamientos. Cuando escribo hago palpable lo que en mi mente está enredado u oculto en el inconsciente.
Como toda dieta, es bueno ser compasivo, comprensivo y paciente con quienes somos. Los cambios son progresivos cuando se sostienen en el tiempo, pero también cuando se hacen con alegría, intención y buena disposición.
